UN PINCHAZO Y ADIÓS VENTAJA; BIENVENIDO SEGUNDO LUGAR. CRÓNICA DE UN RETIRO FORZADO

Un pinchazo y adiós ventaja; bienvenido segundo lugar.
Mi recorrido a la transición, natación-ciclismo fue algo doloroso y hubiera sido genial una silla de ruedas. En el camino mientras cojeaba, Ana me contaba como el guardabosques le decía a los organizadores que por favor le dijeran a los deportistas que se alejaran de la vegetación, ya que allí era donde comúnmente se encontraban los cocodrilos, en realidad yo ya había terminado de nadar, pero habían personas que en doce vueltas yo les había metido seis y para nadie sería divertido contar una historia de un cocodrilo curioso con hambre. Al llegar a la transición y debido a mi gran ventaja, me senté tranquilo y Ana me quito con el mayor de los cuidados, el traje de neopreno, ya que gracias a que se me olvido la vaselina, mi maravilloso calambre y mi extrema flexibilidad, me era imposible quitármelo de encima, también tuvo que ponerme las medias, las zapatillas y los botines.
Mientras me sostenían la bicicleta, yo solo me preguntaba ¿cómo se sentiría pedalear 360km con un calambre? Cero preocupaciones, caminado dolía demasiado pero al montarme a la bicicleta el dolor desapareció casi de inmediato, es más la mejor solución para el calambre en la pantorrilla definitivamente fue arrancar a pedalear.
Como sucedió el año pasado, la organización no estaba preparada para cuando yo saliera del agua, yo entiendo que el año pasado nadie me conociera y que tal vez no era más que un hablador, pero si sabían lo que hice el año anterior ¿por qué no estaban listos para advertirme donde era el retorno del ciclismo?, el retorno era una recta, una de las que se andaba a más de 40km/h, la carretera era de dos carriles bastante angostos, desde luego cuando me gritaron me pase más de 200m de largo y obvio ni siquiera habían puesto el marcador de vuelta, a partir de ese momento comencé a cuestionarme duramente sobre la organización, no somos muchos los que corremos, ¿es tan difícil estar pendientes o desarrollar una estrategia a través de quienes pueden o no salir antes de tiempo, o tal vez tener absolutamente todo listo desde el inicio?
Trate de tranquilizarme y aprenderme bien el circuito de ciclismo, para saber en qué puntos me debía parar, que repechos podía pasar en posición aerodinámica, donde podía abusar de la potencia y en donde no necesitaba pedalear y podría recuperar.
El circuito de ciclismo para mí, fue, lejos, lo mejor de la carrera, la carretera súper suave, muchas  subidas y bajadas, y curvas cerradas muy técnicas, que se podían tomar a más de 40km/h pero aguantando la respiración por un momento, cero viento y cuando digo cero viento, me refiero a que venteaba más en una cámara de vacío, lo que permitía abusar en las curvas con las ruedas de alto perfil.
Sin haber finalizado la primera vuelta, encontré bastante cerca a John, no lo podía creer o mi transición había sido demasiado lenta (que en efecto fue), o John esta vez iba a demostrarme que si era posible terminar dos veces en el hospital. La emoción de la competencia a orden del día, ya tenía definido que pararía cada 60km a comerme un sanduche con jamón y queso y otro de mantequilla de maní y mermelada, el giro tenía aproximadamente 9,8km así que me debía concentrar en sacar la mayor ventaja posible. Como este parque es una reserva natural, era común ver pasar tortugas, serpientes (siempre enroscadas), y lo que nunca creí que vería, un armadillo al cual le regale unos segundos se admiración pues para mí era el tercero que veía en toda mi vida, y créanme ya tengo unos añitos, desde luego solo pensaba en que no fuera aparecer uno de esos cocodrilos de los letreros, para eso no tenía estrategia aún.

En el kilómetro 40 y recién pasando por el punto de ayuda, comencé a sentir que la potencia subía sin necesidad y la velocidad no era ni cerca la esperada, creí que había empezado a ventear, pero al mirar los árboles se movían más las hojas de una matera dentro de una habitación, como era de esperarse y desde luego siendo yo, sucedió lo que suele suceder y debía suceder; me había pinchado, las curvas eran imposible de coger así que en el siguiente retorno decidí parar a cambiar el neumático, al detenerme toque la llanta trasera y la sentí inflada, así que pensé que solo era la paranoia típica del man que siempre se pincha en carrera, al arrancar nuevamente sentí que definitivamente la rueda trasera estaba desinflada pero de ahí no pasaba, en ese tipo de situaciones lo más seguro es que lo que pincho el neumático, no había salido de él, así que era muy probable que necesitaría un poco de ayuda para cambiar el neumático, continúe extremadamente despacio para no caerme en las curvas y en algunas ocasiones, saliéndome a la grama pero nada peligroso, pues paraba y volvía arrancar. Al llegar a la zona de ayuda, parecía una zona de pits de fórmula uno, todos los voluntarios incluidos la familia de John corrieron en mi ayuda, le pase la bicicleta a Ana, el disco, a uno de las voluntarios, tome mi caja de herramientas y comencé raudo y veloz a buscar el alambre en la llanta, al encontrarlo, todos se preguntaron ¿cómo carajos sacaría un alambre de la llanta?, con lo que no contaban es que no solo cargo con tres neumáticos, tres pipetas, dos válvulas sino también... ¿preparados? Un depilador, después de mi triplepinchada en hawaii de 2014 con un alambre había aprendido la lección, tome el depilador pero el alambre estaba doblado al lado externo de la llanta y completamente recto en el interno, simple, sacarlo hacia afuera ¿no?, pues no, el alambre estaba tan enterrado en el exterior que ni el depilador daba para tomarlo, luego de una cirugía y una cuasi destrucción de la llanta logre sacarlo hacia adentro, inflamos el neumático, y antes de montarme había pasado John y tomado lo que venía buscando; el primer lugar, la estrategia de carrera de tomar ventaja en la natación para montar más tranquilo había acabado, ahora debía ir tras el primer lugar y sacarlo todo, me retoque las cejas y el bigote, guarde el depilador y nuevamente estaba en el circuito de ciclismo buscando nuevamente el primer lugar.   
 Por suerte John solo había acabado de pasar, así que supuse que sería fácil alcanzarlo, comencé  con más pánico que tranquilidad por recuperar la punta pues el pinchazo había puesto en duda mi primera detención en el kilómetro 60, y durante la pinchada solo pude llenarme de grasa y tierra las manos mientras cambiaba el neumático. Al llegar al punto de ayuda había recortado la diferencia bastante pero seguía de segundo y me tenía que alimentar, ¿ahora qué hago?, ¿será que en 300km que faltan no me da para recuperar el primer lugar?...

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NATACIÓN CON COCODRILOS, ¿QUE PUEDE SALIR MAL?: CRÓNICA DE UN RETIRO FORZADO

Al salir del bike check in, se encontraban algunas personas hablando afuera que acababan de ver un cocodrilo, alguien pregunto ¿Uno pequeño? la respuesta fue negativa, que al menos tenía tres metros; a mí me tenía sin cuidado si media 3 milímetros o 10 metros, ¿cocodrilos?, no habían acabado de decir que hace más de tres años no se veía uno grande (claro no tuve en cuenta que en tres años estos animales bien alimentados deben crecer al menos un poquito), desde luego mi enorme inocencia me puso a creer en eso, pero siendo más realista estamos hablando de la florida, estado donde todas las mañanas en las noticias se recomendaba no estar en ciertos lugares por la cantidad de cocodrilos que estaban alrededor. Uno de los que hablaba del tema se las dio de gracioso, diciendo que me tocaría nadar más rápido que los cocodrilos, a lo que respondí que solo era necesario nadar más rápido que los otros. 
Nos dirigimos al hotel con más temor que ansiedad, yo solo pensaba que quienes hablaban solo querían asustar a los participantes, lo que si era cierto es que existían avisos donde decía que el área era monitoreada, más no tenía barreras para evitar su ingreso; en algunas decía que estaba prohibido alimentar cocodrilos (¿Como piensan que los vamos alimentar?, ¿les tiramos una mano, un pie?), en otras que los humanos no hacíamos parte de su dieta pero igual no nos acercáramos a ellos; y ¿qué tal si ellos se acercan a nosotros?
Salimos a comprar toda la alimentación para el día siguiente, ya que se venía una carrera emocionante, solo hice un reconocimiento visual del circuito de natación y en carro del circuito de ciclismo (el cual me pareció difícil por lo quebrado y técnico, pero también emocionante ya que me gusta arriesgar un poco de más en las curvas). El error más grave fue no darle importancia al de atletismo, sabía que sería terreno destapado, así que pensé que sería mejor para el impacto contra el suelo, pero nunca imagine lo que se vendría.
La carrera comenzaba a las 8am, desde luego ya estábamos allí desde las 7am organizando lo que sería un muy largo día, aún no había amanecido así que todo estaba oscuro, esa era la razón por lo cual la carrera no comenzaba más temprano. Todo estaba listo 8am y nada, ¿qué sucede? Ni idea pero todos estábamos ahí y nada que arrancaba, eso me empezó a estresar, sabía que el ciclismo me tocaría de noche, ya que el circuito no se prestaba para hacer tiempos récord, pero mientras menos tiempo pasara en el circuito sin luz, las cosas serían un poco menos difíciles.
El agua, como en todos los lagos que me ha tocado nadar en Florida, era totalmente negra, como nadar en un café gigante, si tenías los ojos dentro del agua lo más probable era que no se vieran ni los lentes de las gafas de natación.
Dieron la salida, comencé a nadar como normalmente lo hago, pero esta vez John intento pegarse detrás de mí para aprovechar en lo posible ahorrar un poco de energía. Ya me conocía, el año pasado yo era el novato a quien nadie tuvo en cuenta, esta vez no sería tan fácil, desde luego apreté el ritmo para soltarlo lo más pronto posible, aunque lo logre, esta vez la diferencia no fue tan grande. La natación fue bastante compleja ya que a diferencia de muchas carreras o de absolutamente todas las carreras que he participado, normalmente la natación es un cuadrado o un triángulo, esto se hace para evitar que quienes van en una dirección se choque con quienes vienen en sentido contrario (no nos engañemos ¿quién no se ha torcido nadando en aguas abiertas?), este circuito era lineal, me explico, se nadaba por el lado izquierdo de la boyas, pero los boyas de ida eran las mismas que de regreso, solo en la primera vuelta me choque con dos participantes, así que de ahí en adelante literalmente solo me dedique a esquivar gente y mirar adelante cada dos brazadas, no puedo culpar a los corredores pero este tipo de detalles, pero si al organizador, estos son de obligatorio conocimiento para quien hace un evento de cualquier distancia y más si es sancionada por USAT.
Eran 12 vueltas y desde luego mis tiempos eran ridículamente irregulares, los cuales en algunas ocasiones eran inferiores a nueve y en otras superiores a diez minutos la vuelta. Mi impotencia me empezó a generar una molestia con el organizador, ¿cómo era posible que no tuviera esto en cuenta? La carrera debía continuar y como he dicho siempre; el circuito es el mismo para todos.
Terminando lo vuelta siete, empecé a sentir un pequeño calambre en mi pie derecho, nada que no hubiera sentido antes, pero si sabía en lo que terminaría, así que le hice señas a Ana par que me trajera mi hidratación, existía una probabilidad grande de que estaría nadando durante más de dos horas en este circuito y ya la patada no se podía hacer como normalmente la hago. En esas ultimas 4 vueltas pare a hidratarme en cada una de ellas y al parecer el calambre sería cosa del pasado, pues aunque no abuse de mi patada, no volví a sentir nada raro. La última vuelta la hice bastante duro, pues logré ver a John a unos 70 metros de distancia, lo cual haría probable sacar una vuelta de ventaja, dándome una transición al ciclismo bastante tranquila.
Faltando 300 metros aumente mi ritmo y patada y no tuve sensación alguna de calambre, inmediatamente toque el suelo pero sin haber salido del agua, me impulse para clavarme al estilo delfín, eso fue una de las peores ideas que se me podrían ocurrir, aunque siempre lo hago y seguramente lo seguiré haciendo, el impulso fue tan fuerte, que fue inmediato el calambre en mi pantorrilla derecha, se puso como una roca y el dolor como todos los calambres que valen la pena era insoportable, inmediatamente trate de alcanzar los dedos de los pies para tratar de aliviar la tensión en mi pantorrilla, pero llevaba tanto tiempo en la posición de natación (horizontal) que me era casi imposible alcanzarme el pie (además de que muchos me han visto estirar, tiene más flexibilidad un congelador por dentro).

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MÁS TERCO QUE UNA MULA: CRÓNICA DE UN RETIRO FORZADO


Durante más de un año estuve preparando esta carrera, pero el enfoque no era romper records, era terminar y no precisamente en un hospital, terminar bien y llegar a la ceremonia de premiación como debió ser el año anterior, como debe ser en todas las carreras para las cuales nos preparamos. Tenía claro que el tema de mi rabdomiolisis fue una alimentación no muy bien preparada, así que durante bastante tiempo cambie mi forma de alimentarme, todo salió muy bien, dándome el lujo de ser el mejor del mundo de la categoría 35-39 para la distancia Ironman 2015.


Hasta ahora todo genial, excepto que este año decidí hacerme todo tipo de exámenes (lo cual recomiendo abiertamente que son muy necesarios de hacerse) antes de la carrera para saber cómo estaba, todo perfecto, hasta que faltando tres semanas comencé a tener un sangrado continuo cada que iba al baño (no me detendré a ser especifico pero es así como se lee) solicitamos inmediatamente exámenes de sangre dentro de los que incluimos ferritina (por el sangrado), creatinina, cpk, y cuanta cosa se pudiera conocer.
Los resultados son los que vemos a continuación, y si, solo faltaban 9 días para la carrera



Creatinina 0,62 Valores normales entre 0,7 y 1,2 mg/dL
Ferritina 9 Valores normales entre 30 y 400 nq/ml



CPK 488 Valores normales entre 24 y 190 U/L

Según esos resultados, al parecer solo estaba preparado para un juego de catapiz, siempre y cuando contara con ambulancia y médicos a mí alrededor.
Desde luego mi reacción a esto fue de negación (¿esperaban algo diferente de mí?, poco me conocen). Lo primero que dije fue que seguramente si antes de todas las carreras me sacara el cpk daría por los mismos lados, lo que no tenía como justificar era la ferritina esa si me puso a pensar, me hizo hacer una pregunta que casi nunca me hago, ¿en serio no podre correr?
Para mi extrema estupidez siempre habrá una mala decisión y esta fue hacer caso omiso a todo, así que el fin de semana decidí entrenar como loca y muy duro, para cuando terminara decir cómo se nota que no me conocen exámenes de sangre, no saben con quien se meten, ustedes no saben quién soy yo... Recuerdo cuando estudiaba ingeniería, siempre existió una frase favorita; hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana y no estoy muy seguro de la primera. Desde luego todos saben quién la dijo y lo hizo antes de que yo naciera, pero si de algo estoy seguro, es que me tuvo en cuenta para hacer esa afirmación.
Ya con todo listo arrancamos para Florida a afrontar mi próximo reto, estando allí entrene sin mucha presión más tranquilo que cualquier cosa, ya que el sangrado había parado hacia un par de días (fueron casi 2 semanas de bastante incertidumbre), y con la emoción de enfrentar nuevamente a John, aquel que hizo de la carrera el año pasado una batalla de la cual siempre me sentiré orgulloso.
El día del check in, donde nos hacen los exámenes de sangre, todo giraba alrededor de ambos, la gente decía; esta carrera nuevamente será entre ustedes dos, lo que hicieron el año pasado fue increíble y le dio otro sentido a este tipo de distancias, nosotros solo sonreíamos y expresábamos nuestra admiración entre ambos, pero de igual manera deje claro que a todos los rivales hay que respetarlos, el año pasado yo era un desconocido y no estaba en los planes de nadie, así que nadie sabía lo que podría pasar.


Desde luego John y yo sabríamos que vendría una batalla, la cual, especialmente yo; no quería que fuera a muerte.

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KONA 2015 FINAL

KONA 2015 PARTE 4

KONA 2015 FINAL

Aunque ya mi ritmo era bastante lento, llevaba más de un kilómetro en el Energy Lab, y aún nadie me pasaba, quienes iban delante, más de la mitad estaban en problemas, no creo que tan graves como el mío, aunque no lo sé, pero el calor comenzaba a hacer su trabajo.
Mientras colapsaba a paso lento nuevamente me alcanzo Nicolás (de no haber sido el quien me alcanzara tal vez me habría retirado).
-Vamos.
-No soy capaz.
-Dale que vos tenés cabeza
-Si marica, pero esta vez necesito una rodilla


Nicolás bajo su ritmo para seguir conmigo lo cual me molesto un poco.

-¿Qué estás haciendo? Llevas un ritmo perfecto, de todos los que vi adelante, vos sos de los más fuertes, dale duro marica que esto es tuyo, ánimo pues güevon...
Nicolás siguió su camino de la misma manera como mi reloj disminuía mi velocidad, imparable. Hicimos el retorno del Energy Lab, curiosamente la ventaja que había sacado a otros rivales era tan grande que casi no venía a nadie, desde luego no era una ventaja que iba a durar más de 12km, pues yo era el único que corría en reversa. Llegando al lugar donde tomamos nuestras bebidas, me encontré a Nicolás como un borracho tratando de abrir una botella al lado de una caneca de basura a las 3am, fue algo bastante gracioso pues al parecer la botella se le enredo la tapa. En mi caso pedí mi bebida de proteína y me la tome hasta que me saliera por las orejas, creyendo que esta me daría una nueva rodilla, desde luego no fue así.
(Para aquellos lectores sensibles con necesidades corporales pueden saltarse el siguiente párrafo)
Decidí entrar al baño a pegarme una buena miada, ya no había afán de nada, el dolor no tenía planeado irse a ningún lugar excepto aumentar mi molestia cada vez más, así que ¿Para que aguantar? Salí del baño un poco más tranquilo y trate de retomar el ritmo, lo cual era imposible, 8 minutos kilómetro marcaba mi reloj, que era implacable al momento de mostrar mi agonía, de repente me dieron unas ganas de cagar inmediatas, los baños normalmente están separados entre un poco más de uno y dos kilómetros de distancia, el problema era que hace 100 metros había salido de uno y al ritmo que iba el siguiente baño estaría a más de 10 minutos, trate de aguantar, pero dos minutos después fue imposible, me adentre en lo profundo del Energy Lab mientras me quitaba el uniforme desesperadamente. Al ponerme en cuclillas sentí un dolor insoportable en la rodilla pero no importo, ahora estaba ocupado abonando la tierra, no sé de donde salía tanta mierda, pero no paraba de salir, desde luego podía ver a mis rivales desde donde estaba descargando mi peso, comencé a contarlos pero cuando iban quince empecé a pensar que eran 100, 200, 300, con tendencia a infinito.
Varios minutos después y ahora demasiados puestos atrás, nuevamente me puse el uniforme sin olvidar el madrazo más escandaloso del día al levantarme de tan vergonzoso momento, pensé que ahora sería capaz de al menos correr a 6 minutos kilómetro, pero el 7 parecía ser lo único número permitido hasta el final de la carrera, al salir del Energy Lab comencé a pensar en Ana, no podía permitir que me viera en esta situación, tenía que verme fuerte y tranquilo, que en realidad no me había pasado nada y que ella estaría más fuerte al verme bien. Comencé a aumentar el ritmo progresivamente, primero a 6, luego a 5:30, y tratar de llegar a 5 minutos kilómetro, note que el dolor era el mismo, independiente a la velocidad, pero mantenía un susto interior de no poder terminar porque la rodilla no me iba aguantar más. Empecé a buscar a Ana entre los corredores que venían por la Queen K, para al momento de verla, hacer como si nada y darle ánimos. Me preocupaba que me viera cojeando y destruido. Antes de llegar a un punto de hidratación la vi, venia fuerte y decidida, solo gritaba “COLA COLA”, le dije “duro y sin miedo”, y siguió su camino.
Pare en ese punto de hidratación, tome una Coca-Cola 3 litros, la destape, me la tome como si fuera agua, me salía por la nariz, se me regaba por la cara y el cuerpo, los voluntarios celebraban gritando “puedes hacerlo” (se referían a tomarme toda la botella no a la carrera), me totié de la risa, les di la mano y las gracias, pensé que Ana tenía todo bajo control y al verla tan fuerte me cambio el chip, volví a ser yo, la rodilla no me dejaría de doler, es más, lento o rápido dolería igual, llegaba el momento de ser quien era, el idiota sin temor, que a lo único que le teme es a no darlo todo en carrera, ese idiota que pone en riesgo la salud por llegar a la meta, el idiota que nadie entenderá excepto yo mismo. Me dije a la mierda la rodilla, mi ritmo de carrera estaba planeado a 4 minutos 20 segundos, a eso me voy, esto es un mundial, para esto te preparas todos los años, a llorar a otra parte, la gloria está a menos de 4 kilómetros.
Apreté mis dientes, casi al punto de partirlos, cerré mis ojos para neutralizar el dolor y solo los abría para ver por dónde iba y mirar el ritmo, 4 minutos 30 segundos, estamos cerca, últimos dos kilómetros 4 minutos 15 segundos, me da para más, último kilómetro 4 minutos 09 segundos, doscientos metros para la gloria, después de la meta te podes desmayar, 3 minutos 50 segundos, excelente Juan has vuelto a ser...

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KONA 2015 PARTE 4

KONA 2015 PARTE 3


KONA 2015 PARTE 4

LA REALIDAD CONVERTIDA EN PESADILLA Y LA ESPERANZA QUE TE DAN LAS 17 HORAS.
Palani es una subida de más o menos 500 metros con pendiente promedio de más del 6% y en algunos lugares mayor al 10%, comúnmente es una subida dura, pero esta vez, inmediatamente comencé a subir sentí un dolor infernal en la rodilla; como si me hubiera golpeado con la punta de la cama, cada que daba un paso. Hasta aquí llegue, no voy a ser capaz de subir esta mierda, esto es muy largo y solo tengo ganas de sentarme a llorar de la frustración.
En ese momento, nuevamente recordé a David Vieira, ¿lo recuerdan? Él es quien un pie le llega al piso y el otro, bueno, como decirlo, el otro le llega al tobillo, y eso fue debido a un accidente; en realidad es un verraco y todos lo admiramos por la manera que ignora esa desventaja. ¿Su dentadura? Eso sí fue defecto de fabricación. Otra vez me encontraba preguntando ¿Cómo carajos hace este muelón para correr así?
El dolor era similar a subir escaleras sin pasamanos, y con una rodilla mala obsesionada con sacar el peor de los vocabularios en cualquier idioma de mi mente, cada que decidía creer que mi rodilla no tenía ningún problema.
Desde luego empecé a cojear, el problema era que me sentía como una pelota que rodaba hacia abajo, me paso tanta gente que sentía que iba en reversa, miraba el reloj y cada vez mi paso se acercaba más a los 6 minutos kilómetro, trataba de esforzarme un poco más, pero el dolor me estaba derrotando, no podía creer que este aumentara cada vez más, pues ya era demasiado, creí que no llegaría arriba, pensé que lo más fácil era retirarme, pero en ese preciso instante había terminado de subir y seguía una bajada, no muy empinada, pero al final bajada. Nuevamente el dolor volvió a ser el mismo o al menos eso sentí, logre retomar el paso, pero esta vez por ser bajada pude andar a 4 minutos 12 segundos durante los dos kilómetros siguientes, todo era felicidad, pues después de Palani aunque siguen muchos repechos ninguno supera el 3%, y mientras no sintiera ese dolor desastroso creo que podría lograrlo, nuevamente recupere las posiciones que perdí en Palani y pase a varios más, la gran mayoría de ellos iban bastante acabados, excepto por Nicolás a quien alcance finalizando esa bajada.
¿Qué hubo, cómo vas? Bien, ¿vas para 3horas 2minutos? (pregunto Nicolás), eso creo (no le iba a decir que me iba a morir. Para nosotros es importante saber que nuestros amigos van bien, si no es así, eso puede arruinar nuestra carrera)
Marica Frodo si es una maquina ¿o qué?, uf, pero a mí el que me impresiono fue Raelert, va segundo y O’donnell encima, esa pelea va a estar buena, ¿Y kienle? Ni idea.
De todos los que había pasado, Nicolás era el único que no se veía afectado, hablamos como si nada, nos deseamos suerte otra vez y continuamos con nuestras carreras.
Hawaii en la Queen K y el Energy Lab, es, o subiendo, o bajando, nada es plano. Las pendientes no son muy altas pero se sienten, el problema esta vez es que comencé a sentir que el dolor aumentaba si no era bajando, note que mi velocidad ahora rondaba los 4 minutos 50 segundos, ahora me daba miedo aumentar el paso pues comencé a creer que la rodilla se dejaría de doblar, terminando el repecho me alcanzo Nicolás, otra vez comenzamos a hablar, pero esta vez a mí, me toco apretar para mantener el ritmo.
¿Viste a Rinny? Nada, yo creo que se retiró. ¿Qué tal Daniela? Ese nivel esta fuera del alcance de las demás, ahora todas pelean por el segundo puesto.
Otra vez comenzamos una bajada, la última antes de llegar al Energy Lab, recupere mi ritmo de 4 minutos 20 segundos, pensé que si salía del Energy Lab con ese dolor sería capaz de terminar, ya que casi todo el tiempo es bajando, además de Palani, que así como se sube se baja.
Llegando al Energy Lab, hay una subida de máximo 100 metros, aún recuerdo que antes de terminarla el reloj marcaba, 5 minutos 47, esa subida me dejo vuelto mierda, tan acabado que ni me di cuenta, ahora el dolor era igual que subiendo a Palani sin importar si era bajada o subida, estaba perdido, faltaban 16 kilómetros y mi rodilla había dicho basta, no iba a cojear nuevamente, tenía que mantener la técnica, así que hice más corta mi zancada y trate de mantener la cadencia, pero estaba destruido, me quedaba mi fuerza mental, pero esta ya había realizado un trabajo memorable, engañando mi cuerpo lo suficiente como para ignorar algo imposible de ignorar, no podía creer lo lejos que había llegado, eran pocos los age groupers que estaban delante mío, casi lo había logrado, pero de casi no vive nadie, solo quedaba lidiar con la frustración y el fracaso, pues el dolor me había derrotado.

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